26/3/13

La tranformación de los dones en talentos: el desarrollo del talento de acuerdo con el MDDT




Comparto algo que me gusta sobre el estilo de aprendizaje y que he encontrado en http://www.javiertouron.es/

Françoys Gagné, Ph. D.

Professor of Psychology (retired), Université du Québec à Montréal (Canada)
Mi amigo Javier me ha invitado a participar en este blog con un tema de mi propia elección. He decidido ofreceros un "aperitivo" acerca de mi propio trabajo, lo suficiente para interesaros, espero, y animaros a leer más sobre el mismo. El modelo que he propuesto se llama Modelo Diferenciado de Dotación y Talento (MDDT). Si te interesa saber más acerca de él (en español, por supuesto) y ver una ilustración de la teoría a todo color, puedes dirigirte a mi página web, o alpost de Javier citado más arriba.

¿Eres de los que utilizan, como la mayor parte de las personas, los términos dotado o talentoso como sinónimos? Hay un modo mejor de utilizar estos términos. En realidad, la mayor parte de nosotros solemos hacer distinciones entre formas tempranamente emergentes de dotación, en cierto grado innatas y que se manifiestan generalmente en la infancia y formas de dotación completamente desarrolladas que se manifiestan en la edad adulta. Esta distinción solemos expresarla a través de pares de términos como: potencial vs. rendimiento, aptitud vs. realización, promesa vs. cumplimiento. El modelo MDDT se creó para asociar los términos dotación y talento separadamente a cada uno de estos pares. A quí van las dos definiciones formales:
DOTACIÓN designa la posesión y uso de capacidades naturales destacadas (llamadas altas capacidades o dones), en al menos un área o dominio de capacidad, en un grado que sitúa al individuo dentro del 10% superior de sus pares de edad.

TALENTO designa el dominio destacado de capacidades sistemáticamente desarrolladas, llamadas competencias (conocimientos y destrezas), en al menos un campo de la actividad humana, en un grado que sitúa al individuo dentro del 10% superior de sus pares de edad que están o han estado activos en ese campo.

De las dos definiciones anteriores podemos extraer una definición simple para el proceso de desarrollo del talento: es la transformación progresiva de dones en talentos. Simple, ¿no es así? Recordemos: tu construyes competencias sobresalientes (talentos) transformando tus aptitudes sobresalientes (dones o capacidades) para adaptarte a un campo dado de ocupación. El modelo MDDT tiene cinco componentes: Dones (G)Talentos (T), el proceso de desarrollo del talento (D) y dos grupos de catalizadores: intrapersonales (I) y ambientales (E). Haré unos breves comentarios de cada uno de ellos.


En el MDDT las capacidades naturales o dones se agrupan en seis dominios de aptitud: intelectual, creativo, social, perceptual y dos dominios físicos. Así, los dones pueden ser vistos de modos muy diversos. Estas capacidades naturales, cuyo desarrollo y nivel de expresión está parcialmente controlado por la herencia genética del individuo, pueden ser observadas en cualquiera de las tareas con las que se enfrentan los niños diariamente en su vida y en la escuela.

Por ejemplo, las capacidades intelectuales que son necesarias para aprender a leer, hablar un idioma extranjero o comprender nuevos conceptos matemáticos, las capacidades creativas necesarias para resolver muchas clases de problemas y producir trabajos originales en ciencias, literatura o arte, las capacidades físicas implicadas en los deportes, la música o la ebanistería, o las capacidades sociales que los niños utilizan diariamente en la interacción con sus compañeros, profesores o miembros de su familia.

Téngase en cuenta que los talentos representan logros sobresalientes o resultados del proceso de desarrollo del talento. Emergen progresivamente a partir de la transformación de las altas capacidades o aptitudes en destrezas bien entrenadas y sistemáticamente desarrolladas, características de un concreto. Uno puede encontar individuos con talento en casi cualquier área de la actividad humana: profesiones, negocios y administración, comercio, tecnologías, servicios, ocupaciones sociales o de la salud, deportes... En otras palabras, el concepto de talento del MDDT no viene acompañado de un halo de elitismo, más aún, los talentos no están limitados a ocupaciones legales, los encontramos también en carteristas, ladrones o piratas informáticos.

El proceso de desarrollo del talento comienza tan pronto como un niño, adolescente o adulto comienza un aprendizaje sistemático y la práctica de las habilidades propias de un campo de actividad dado. Puede ser subdividido en tres áreas principales: actividades (con su contenido y formato específicos), inversión (ya sea de tiempo, energía y dinero) y progreso (en términos de niveles de competencia sucesivos así como de ritmo de desarrollo). Finalmente, los eventos significativos (la muerte de un padre, el ganar un premio o distinción, el sufrir un accidente o enfermedad importante) pueden influir de manera importante en el curso de desarrollo del propio talento.

Los catalizadores intrapersonales están divididos en factores físicos y psicológicos, todos ellos influidos parcialmente por la herencia genética. Las predisposiciones hereditarias para comportarse de un determinado modo (temperamento), así como los estilos adquiridos de conducta (p.e. rasgos y trastornos), contribuyen significativamente a apoyar y estimular, o a ralentizar o incluso bloquear el desarrollo del talento. La autogestión da estructura y eficacia al proceso de desarrollo del talento así como a otras actividades diarias. Entre las actividades de autogestión, la motivación y la volición juegan un papel crucial en el inicio del desarrollo del talento, guiándolo y sosteniéndolo a través de los obstáculos, el aburrimiento o el fracaso ocasional.

Los catalizadores ambientales manifiestan su impacto significativo de modos muy diferentes. El ambiente ejerce su influencia tanto en el nivel macroscópico (p. e. geográfico, demográfico o sociológico) y en un nivel microscópico también (p. e. tamaño de la familia, personalidad y estilo educativo de los padres o tutores, estatus socioeconómico y así sucesivamente). Muchas personasdiferentes, no solo los padres o profesores, sino también los hermanos y compañeros, pueden tener un impacto positivo o negativo en el proceso de desarrollo del talento. Los programas de educación de los más capaces, tanto dentro como fuera de la escuela, pertenecen a la categoría deprovisiones, son la forma más sistemática de intervención para estimular o dificultar el proceso de desarrollo del talento.

¿Cuántas personas hay con alta capacidad o talento? No hay una respuesta clara para esta regunta, que se refiere a la llamada prevalencia. Yo he elegido el percentil 90 como el umbral inferior tanto para los dones (capacidades) como  para los talentos; aquéllos que pertenecen al 10% superior, más o menos, del grupo de referencia en términos de capacidad natural (para los dones) o rendimiento (para los talentos) pueden recibir esta denominación. Dentro de este 10% de personas moderadamente dotadas o con talento, el MDDT reconoce cuatro grupos progresivamente más selectivos. Los diferenciamos como dotados: moderadamente (1:100), altamente (1:1.000),excepcionalmente (1:10.000) y extremada profundamente dotados (1:100.000).

Permitidme terminar con una pocas consideraciones de carácter dinámico sobre el MDDT. En este modelo, las capacidades naturales o aptitudes actuan como la "materia prima" o los elementos constitutivos de los talentos. De esta relación se sigue que el talento necesariamente implica la  presencia de las aptitudes o capacidades naturales por encima de la media; uno no puede ser talentoso sin antes estar dotado de una buena capacidad o no muy por debajo de este nivel. Lo contrario, sin embargo, no es cierto. Es posible  que muchos individuos de alta capacidad no lleguen a transformar sus dones en talentos, como se puede observar en el conocido fenómeno del bajo rendimiento escolar (undercachievement) entre los niños con alta capacidad intelectual.

Recordad que si queréis saber más, aquí está el enlace al que podéis dirigiros.